La Fe es parte fundamental del Cristiano y es algo que repetidamente usamos para consolar a personas «La Fe mueve montañas»:
«Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.» S. Mateo 17:20 RVR1960
La realidad es que es muy fácil decir esas cosas cuando todo marcha bien, pero cuando los problemas llegan muchos de nosotros mostramos una cara distinta a la Fe.
El Sr. me regalo esta mañana 2 Reyes 6 RVR1960 en ella se nos muestra la otra cara de la Fe.
Sin Fe, Cosas Simples se vuelven Complejas
En una primera instancia tenemos Fe cuando estamos con alguien cuya Fe es tan inmensa que nos sentimos protegidos por esa persona.
«Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagamos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad. Y dijo uno: Te rogamos que vengas con tus siervos. Y él respondió: Yo iré. Se fue, pues, con ellos; y cuando llegaron al Jordán, cortaron la madera.» 2 Reyes 6:2-4 RVR1960
En este caso el Profeta Eliseo, era un hombre de Fe, tenía una comunicación especial con Dios y por tanto tenía una Fe como ninguna. Era tan especial la Fe de Eliseo, que sus esfuerzos siempre los concentraba a las necesidades de los demás y de manera compasiva. Fue por ello que acompaño a los hijos de los profetas a cortar la madera.
Por las Dioscidencias, a uno de los muchachos se le cayó el hacha en el rio y Eliseo se lo rescato. De no haber estado Eliseo, el muchacho probablemente estuviera desesperado de que hacer dado que el hacha era prestada.
La Fe, Genera Confianza, Lo Complejo se vuelve Simple
En muchos casos los planes malignos de otra persona no funcionan, cuando como persona de Fe estamos en el otro lado de esos planes, y a pesar que las personas hagan todo lo posible por afectarnos, la Fe genera confianza, cuando verdaderamente se tiene la certeza y la convicción de que el Sr. esta con nosotros.
«Tenía el rey de Siria guerra contra Israel, y consultando con sus siervos, dijo: En tal y tal lugar estará mi campamento. Y el varón de Dios envió a decir al rey de Israel: Mira que no pases por tal lugar, porque los sirios van allí. Entonces el rey de Israel envió a aquel lugar que el varón de Dios había dicho; y así lo hizo una y otra vez con el fin de cuidarse.» 2 Reyes 6:8-10 RVR1960
En este caso, el rey de Israel contaba con la ayuda de Eliseo, a quien Dios le revelaba todo lo que el rey de Siria planeaba contra ellos porque Dios quería proteger a su pueblo. El rey de Israel confiaba en la Fe de Eliseo, y su relación con Dios y por eso escuchaba sus consejos.
«Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿qué haremos? Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo. Y luego que los sirios descendieron a él, oró Eliseo a Jehová, y dijo: Te ruego que hieras con ceguera a esta gente. Y los hirió con ceguera, conforme a la petición de Eliseo.» 2 Reyes 6:15-18 RVR1960
A pesar de lo complejo de la situación, a Eliseo se le hizo fácil pedirle a Dios darle ceguera a los Sirios. Con eso ellos tenían que confiar en el.
La Fe, Genera Respeto
Las personas con mucha Fe generan una fama, la cual insta respeto en las otras personas incluyendo a nuestros enemigos.
«Y el corazón del rey de Siria se turbó por esto; y llamando a sus siervos, les dijo: ¿No me declararéis vosotros quién de los nuestros es del rey de Israel? Entonces uno de los siervos dijo: No, rey señor mío, sino que el profeta Eliseo está en Israel, el cual declara al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu cámara más secreta.» 2 Reyes 6:11-12 RVR1960
La fama de Eliseo se había expandido a todos lados, que los siervos y eventualmente el rey de Siria sabían quién era el, un hombre de mucha Fe en Dios, por eso le refiere a Eliseo, el varón de Dios en la Biblia.
La Fe, Genera Paz, no es ventajosa, es Compasiva
Algo muy importante es que las personas con Fe, no tienen necesidad de aprovecharse de las personas o vengarse. Es tanta la convicción y certeza que Dios obra para bien de ellos y su pueblo, que dejan todo en el control de Dios y evitan tomar ventaja de las situaciones. Con esto Dios los recompensa con protección y paz.
«Después les dijo Eliseo: No es este el camino, ni es esta la ciudad; seguidme, y yo os guiaré al hombre que buscáis. Y los guio a Samaria. Y cuando llegaron a Samaria, dijo Eliseo: Jehová, abre los ojos de estos, para que vean. Y Jehová abrió sus ojos, y miraron, y se hallaban en medio de Samaria. Cuando el rey de Israel los hubo visto, dijo a Eliseo: ¿Los mataré, padre mío? Él le respondió: No los mates. ¿Matarías tú a los que tomaste cautivos con tu espada y con tu arco? Pon delante de ellos pan y agua, para que coman y beban, y vuelvan a sus señores. Entonces se les preparó una gran comida; y cuando habían comido y bebido, los envió, y ellos se volvieron a su señor. Y nunca más vinieron bandas armadas de Siria a la tierra de Israel.» 2 Reyes 6:19-23 RVR1960
Aunque Eliseo y el rey de Israel tuvieron la oportunidad de tomar ventaja de la situación que Dios les había dado al darle ceguera a los sirios. Eliseo y el rey optaron por ser compasivos siguiendo el ejemplo de Dios. Este gesto trajo paz para el pueblo de Israel.
La Fe y su Otra Cara
Cuando los problemas grandes llegan, Dios prueba realmente nuestra Fe. Es ahí cuando vemos la otra cara de la Fe, dejamos de ser compasivos, muchas veces perdemos la confianza en las personas que nos daban seguridad, nos comenzamos a desesperar, perdemos la cabeza, escuchamos malos consejos, creando riñas y tomando malas decisiones que impactan hasta a nuestras familias incluyendo a nuestros hijos, quienes están a la deriva de las decisiones de nosotros los adultos. Muchas veces buscando maneras de deshacerse de nuestras responsabilidades.
«Y hubo gran hambre en Samaria, a consecuencia de aquel sitio; tanto que la cabeza de un asno se vendía por ochenta piezas de plata, y la cuarta parte de un cab de estiércol de palomas por cinco piezas de plata. Y pasando el rey de Israel por el muro, una mujer le gritó, y dijo: Salva, rey señor mío. Y él dijo: Si no te salva Jehová, ¿de dónde te puedo salvar yo? ¿Del granero, o del lagar? Y le dijo el rey: ¿Qué tienes? Ella respondió: Esta mujer me dijo: Da acá tu hijo, y comámoslo hoy, y mañana comeremos el mío. Cocimos, pues, a mi hijo, y lo comimos. El día siguiente yo le dije: Da acá tu hijo, y comámoslo. Mas ella ha escondido a su hijo.» 2 Reyes 6:25-29 RVR1960
En este caso el rey estaba desesperado del hambre, que reto la Fe de una mujer que buscaba consuelo. El rey leyó mal las intenciones de la mujer quien parecía tener Fe, pero en realidad lo estaba engañando para saciar su hambre. A raíz de esto el rey sacrifica a su hijo más sin embargo la mujer ya había saciado su necesidad y ya no cedió a su hijo. Es una situación similar a la de Adam y Eva en el cual la serpiente (tentación y necesidad) recae sobre Eva quien influencia a Adam para que coma del fruto del árbol prohibido.
Estas situaciones se viven constantemente en nuestros matrimonios, en donde el enemigo juega con la Fe de nosotros, quienes como Cristianos decimos tener mucha Fe, pero en los problemas mostramos la otra cara, la del engaño para conseguir las cosas que necesitamos y sacar provecho de la desesperación de nuestra pareja. En esos momentos, comenzamos a arrepentirnos de confiar en nuestra pareja y comenzamos a buscar culpables por la desgracia que estamos pasando.
«Cuando el rey oyó las palabras de aquella mujer, rasgó sus vestidos, y pasó así por el muro; y el pueblo vio el cilicio que traía interiormente sobre su cuerpo. Y él dijo: Así me haga Dios, y aun me añada, si la cabeza de Eliseo hijo de Safat queda sobre él hoy.» 2 Reyes 6:30-31 RVR1960
La Fe Verdadera espera en El Sr.
Por falta de Fe perdemos la calma, nos sentimos amenazados, optamos por tomar control de la situación a costa de otras personas, y nos volvemos impacientes y exigimos ver resultados ya, a todas nuestras necesidades.
«Y Eliseo estaba sentado en su casa, y con él estaban sentados los ancianos; y el rey envió a él un hombre. Mas antes que el mensajero viniese a él, dijo él a los ancianos: ¿No habéis visto cómo este hijo de homicida envía a cortarme la cabeza? Mirad, pues, y cuando viniere el mensajero, cerrad la puerta, e impedidle la entrada. ¿No se oye tras él el ruido de los pasos de su amo? Aún estaba él hablando con ellos, y he aquí el mensajero que descendía a él; y dijo: Ciertamente este mal de Jehová viene. ¿Para qué he de esperar más a Jehová?» 2 Reyes 6:32-33 RVR1960
Pero en el caso de Eliseo, varón de Dios, calma era lo que tenía. En el caso del hombre que quería matarlo y el rey ya no podía esperar más en el Sr. Asi como tambien un principe que acompañaba al rey de Israel.
El Sr. es sabio y su plan siempre es perfecto, El Sr. nos pone a prueba, y nos hace pasar por el fuego para enseñarnos cosas valiosas y para probar nuestro carácter y nuestra Fe. Es en estas pruebas que las personas verdaderamente se conocen y esos comportamientos son directamente proporcional a nuestra Fe.
«Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria. Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.» 2 Reyes 7:1-2 RVR1960
Y si aun después de esto pones en duda, que el Sr. es el dador de todo, el Sr. nos seguirá manteniendo a prueba, hasta que aprendamos a tener un carácter humilde, paciente, con convicción, compasivo y honesto.
Si estas pasando por un divorcio, o problemas matrimoniales, reflexiona bien en esta enseñanza que nos regala Dios. Protejamos a nuestros hijos, y no dejemos que nuestros problemas de pareja los afecten y nos lleven a tomar malas decisiones.
Dios contigo.
