Introducción
Muchos matrimonios fallan por diversas razones, una de ellas es porque comenzamos a recordar y vivir eventos del pasado. Con ello desarrollamos amarguras y generamos rencores que nos persiguen y nos imposibilitan de desarrollar una relación sana en Dios con nuestras parejas. Nos volvemos rebeldes y buscamos consejos de afuera, dejándonos guiar por personas que no están alineados por sus mandamientos.
Las Criaturas Nuevas
Cuando Dios entra verdaderamente en nuestras vidas, nos hace criaturas nuevas. Todo miedo o temor, todo rencor, toda amargura del pasado debería desvanecerse porque estamos parados en una roca sólida que es Dios.
«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.» 2 Corintios 5:17 RVR1960
En nuestras vidas no deberíamos ser tibios. Decir que somos criaturas nuevas, más sin embargo aun seguir viviendo con todos estas malas experiencias, emociones y sentimientos guardadas en secreto en nuestro corazón es mentir.
Nuestro pasado no debería controlarnos, ni mucho menos debería ser traído constantemente a nuestras casas para no contaminar el ambiente espiritual de nuestra casa, y con ello el Santuario que tenemos destinado a Dios, nuestro corazón.
Como vemos representado esto en nuestras vidas?
- Cuando no podemos perdonar a las personas con sinceridad, damos un perdón de manera condicional.
- Cuando no podemos interactuar socialmente y nos intranquiliza cuando estas personas están presentes.
- Cuando vivimos compitiendo con estas personas.
- Cuando dejamos que las amarguras, sentimientos y emociones afectan la confianza de nuestras parejas y de las personas que conviven en la casa.
- Cuando reaccionamos de manera defensiva sin escuchar verdaderamente lo que nuestras parejas quieren decir.
- Cuando buscamos vengarnos y/o hacer sentir a las parejas las amarguras que nosotros estamos sintiendo.
- Cuando no podemos vivir confiados y agradecidos con lo que Dios nos ha dado.
Si nos reevaluamos apropiadamente, con una pregunta similar, podemos identificar qué debemos pedirle ayuda a Dios para renovar nuestro carácter y lograr ser esa Criatura Nueva que el espera.
El Llamado a la Reconciliación
Cuando decidimos dedicar nuestro corazón a Dios, su Espíritu entra para habitar en nuestro corazón. Por ende, deberíamos vivir confiadamente. Cualquier cosa del pasado no debería dañar el fruto que hemos sido llamados a brindar. Este es el amor de Cristo a todas las personas, incluyendo enemigos porque somos llamados a la reconciliación.
«Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.» 2 Corintios 5:18-20 RVR1960
Cuando Dios Entra al Santuario
En Ezequiel 44 RVR1960, El Sr. me relevaba que debemos aprender a respetar las puertas que El cierra cuando El entra a nuestro corazón.
«Y me dijo Jehová: Esta puerta estará cerrada; no se abrirá, ni entrará por ella hombre, porque Jehová Dios de Israel entró por ella; estará, por tanto, cerrada.» Ezequiel 44:2 RVR1960
La puerta por la que El entra al santuario, El la cierra para que no sea abierta mas. En este versículo esta puerta es la que mira hacia el oriente. Porque la del oriente? no podemos adorar a dos Dioses al mismo tiempo. Cuál es ese otro Dios? El Sol. En este caso ese pasado que muchas veces nos engaña con memorias cálidas y reconfortantes que interfieren y nos confunden de en quien debemos poner nuestra confianza.
Cuando Dios entra a nuestro corazón, todas las cosas a partir de ese momento, son de bien.
«Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.» Romanos 8:28 RVR1960
El Príncipe de Nuestras Vidas
Solamente el príncipe podrá entrar por el vestíbulo de esa puerta para poder sentarse ahí y comer pan delante de Dios.
«En cuanto al príncipe, por ser el príncipe, él se sentará allí para comer pan delante de Jehová; por el vestíbulo de la puerta entrará, y por ese mismo camino saldrá.» Ezequiel 44:3 RVR1960
Y quién es ese príncipe? Lo que Dios me decía es la pareja que el designa para nosotros cuando estemos preparados, cuando seamos sinceramente criaturas nuevas.
Y cuál es ese pan? La palabra a través la oración.
La Casa Llena
Posteriormente el Sr. me decía que El nos guiara a la puerta del norte. A través de esta puerta el Sr. nos regalara una visión de cómo es una casa llena.
Y cuando llegase ese momento, El espera que nuestro rostro se postre para darle la gloria a Él.
Queremos una casa llena? Mantengamos la puerta cerrada del pasado, cuando ya verdaderamente Dios entro por ella a ese santuario dedicado a El para marcarnos como criaturas nuevas de El.
Dios contigo.

Una respuesta a “El Pasado es Puerta Cerrada por Dios”
Alvarito Infinitas Bendiciones