Aunque el titulo suena algo fuerte, El Señor me puso a estudiar Oseas, hoy por fin lo termine de leer por completo y esta reflexión no es para nada algo exhaustivo de este libro.
Un Mandato Indecente
En los primeros capítulos el libro muestra un paralelo del Amor Divino de Dios (esposo) a su pueblo rebelde y pecaminoso (esposa), a través de la vida conyugal de Oseas. Oseas presenta la visión que Dios le dio de casarse con una esposa Rebelde y Prostituta, quien continuamente busca complacer sus necesidades con otros hombres.
«El principio de la palabra de Jehová por medio de Oseas. Dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicación; porque la tierra fornica apartándose de Jehová.» Oseas 1:2 RVR1960
Cuando Dios nos da un mandato, no podemos decir que es inmundo o cosa común. Todo lo que Él nos de es un regalo limpio de Dios, a como le dijo Dios a Pedro cuando él tuvo un sueño antes de saber que tenía que predicar a gentiles:
«Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.» Hechos 10:13-15 RVR1960
La Falta de Fidelidad Conlleva a Prostitución
Aunque el concepto de prostitución está relacionado con la parte sexual, más específicamente el adulterio y la fornicación. La prostitución de este libro es relacionado con la espiritualidad, en la que Dios busca una fidelidad total a sus mandatos por parte de su pueblo, la esposa, y al igual que Oseas busca una esposa fiel. Lamentablemente, dado que nuestra naturaleza humana, esa fidelidad no es perfecta.
«Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.» Eclesiastés 7:20 RVR1960
El pueblo constantemente está buscando adorar otros dioses (ej. apuestas, lecturas de cartas o de manos, vanidades, dinero, trabajo) para conseguir las cosas que necesita, ya que pierden la paciencia y no esperan a la voluntad de Dios. En el caso de las esposas, muchas esperan que sus esposos cambien y aunque oran y oran por ellos, se desesperan al no ver resultados y tiran la toalla. Como resultado, comienzan a buscar a otras personas que suplan sus necesidades. El problema es que ellas mismas no están actuando en Fe, confiando en la fidelidad de Dios.
«Porque su madre se prostituyó; la que los dio a luz se deshonró, porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.» Oseas 2:5 RVR1960
La Firmeza y Advertencia Final del Esposo
En nuestra mente humana y orgullo de esposo, esto puede sonar a causal de división en la relación. Con esto no busco crear cizaña pero si resaltar que este libro también da una enseñanza de lo que Dios espera que nosotros los hombres, los esposos, hagamos con nuestras esposas. A pesar que tanto Dios como Oseas tenían toda la razón para dejar a su esposas, ellos se mantuvieron firmes. Dios a través de Oseas da un ejemplo de fidelidad y misericordia por sus esposas.
«Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.» Oseas 2:14 RVR1960
Las esposas de Dios y Oseas tuvieron sus libertades pero llego un punto en que se dio una advertencia final en el cual se tenían que hacer sacrificios para acabar con la rebeldía. Así obtener la fidelidad que Dios y nosotros como esposos esperamos de nuestras esposas. Cuál es esa advertencia?.
«Contended con vuestra madre, contended; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; aparte, pues, sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos; no sea que yo la despoje y desnude, la ponga como el día en que nació, la haga como un desierto, la deje como tierra seca, y la mate de sed.» Oseas 2:2-3 RVR1960
La Vida Pecaminosa Humana
Antes de que las mujeres salten, cabe resaltar que para los hombres este libro tiene un doble mensaje. Porque? Nosotros como hombres somos parte de la iglesia, Dios trata a su iglesia como su esposa.
«Pues como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo.» Isaías 62:5 RVR1960
Luego también nos está hablando fuerte a nosotros los hombres en los mismos términos – oye tu rebelde !!!, oye tu prostituto !!!. Suena fuerte, pero es necesario reconocer que nosotros, tanto mujeres como hombres, tendemos a una vida pecaminosa. Estamos en constante retos de no caer, que nos llevan a comportarnos de manera rebelde y a volver a hacerlo una y otra vez como una prostituta para suplir nuestras necesidades.
«Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.» Romanos 8:7-8 RVR1960
La Fidelidad entre Parejas
La fidelidad de Oseas a Dios, y luego a su esposa, es como ninguna. No siempre obtenemos la esposa de nuestros sueños. Mas sin embargo, Oseas fue obediente al cumplir el mandato descabellado que Dios le asigno.
La fidelidad y la obediencia también aplica a las mujeres, si volteamos los papeles, una mujer con una fidelidad a Dios como la de Oseas y con un esposo rebelde y «prostituto» debería mantenerse firme. A menos que también tenga sus retos con la rebeldía y la «prostitución», entonces:
«Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.» Hebreos 13:4 RVR1960
Rebeldía y Prostitución hay en Todos
A pesar que Dios le dio a ambos, Oseas y a Gomer, su esposa, una familia, Gomer siguió siendo rebelde. Los hijos de Gomer no todos fueron de Oseas, y algunos fueron de otros a través de la prostitución. Para muchos esto es aún más difícil de aceptar, algunas mujeres y hombres tenemos retos con hijos de matrimonios pasados y en algunos casos con hijos que no son nuestros. Muchas veces no somos agradecidos con lo que Dios nos da, eso hace parte de nuestra rebeldía lo cual nos lleva a «prostitución». Comenzamos a juzgar a las otras personas (esposos e hijos) como si nosotros fuéramos perfectos.
«Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad.» Romanos 2:1-2 RVR1960
El Castigo y Arrepentimiento antes de Misericordia
El ejemplo que dan Dios y Oseas sobre cómo actuar ante una rebeldía y «prostitución» es un castigo a la esposa, o esposo hasta el punto de ponerles en un desierto en el cual nosotros podamos hablarle al corazón. Es importante notar que este no es un castigo de venganza más sin un castigo de corrección. El objetivo es buscar el arrepentimiento de la persona, por tanto nosotros debemos estar listos para ser misericordiosos.
«Y la castigaré por los días en que incensaba a los baales, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes y se olvidaba de mí, dice Jehová. Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.» Oseas 2:13-14 RVR1960
La Visión del Dios de lo Imposible
La visión de Dios y Oseas es que cuando llegue ese momento llega el momento en el que el esposo desposara para siempre a la esposa, en justicia, juicio, benignidad, misericordia, fidelidad y es cuando realmente conocerá la esposa a Dios, el de lo imposible.
«Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.» Oseas 2:19-20 RVR1960
Para finalmente decir:
Dios Mio. Oseas 2:23 RVR1960
Dios contigo.

2 respuestas a “La Rebelde y La Prostituta”
[…] blog de ayer mostraba a través del profeta Oseas como la rebeldía llevaba a una prostitución espiritual y como Dios busca enderezar nuestros pasos mientras haya […]
[…] Sera usted porque yo no soy una persona adultera, ni mucho menos soy infiel. Les invito a leer La Rebelde y La Prostituta o La Esposa Irrespetuosa, Arrogante, Caprichosa y Desleal para que podamos apreciar desde otra […]