Has alguna vez sentido tu espíritu levantándote a media noche y tener una necesidad grande de orar? Lo has hecho? En mi caso solo dos veces lo he experimentado hasta ahora:
- Pidiéndole a Dios por orientación sobre que oferta de trabajo tomar.
- Pidiéndole a Dios por orientación sobre si vender la casa, cuando y a cómo.
En la primera, me dio una respuesta extraordinaria, que será tema para otra reflexión. El enfoque de esta reflexión es con respecto a la segunda en la cual Dios me regalo de Mateo 5:31-48 y 6:1-15. Las frases en frente de los versículos listados abajo son subtítulos de mi reflexión:
Del 5:31-32 – No seas Piedra de Tropiezo
- Jesús nos habla a nosotros los hombres específicamente, y dice que tenemos libre albedrio de elegir si divorciarnos de nuestras esposas, si no la aceptamos.
- Mas sin embargo, Jesús nos reta a considerarlo poniendo la fornicación (inmoralidad sexual incluyendo adulterio) como referencia de una razón potencialmente válida para hacerlo.
- Él lo contrasta con que si no es así, nosotros de hombres estamos siendo piedra de tropiezo para nuestras esposas, exponiéndolas a un adulterio, dado que su corazón aún puede estar con nosotros. Y con ello también ser piedra de tropiezo a otro hombre que se case con ella ya que su amor puede no ser correspondido, pensando en nosotros.
- Se asume que esto aplica a la mujer también en nuestros tiempos.
Del 5:33-37 – Revisa tus Votos
- Jesús nos habla a todos acerca de los juramentos, y evitar hacerlo a como dé lugar.
- Y nos aconseja a decir si o no, y asegurarnos que sea un sí y que sea un no. Cualquier cosa intermedia, no lleva a algo bueno.
- Muchas veces nosotros decimos sí o no de palabra por decir lo que los otros quieren escuchar, pero en nuestra cabeza estamos pensando en lo contrario.
- Dado que comenzamos con el divorcio, pongo en esta perspectiva:
- Revisar nuestros votos y ver que tanto hemos mantenido nuestra palabra.
- Talvez no son juramentos, pero son compromisos del uno al otro.
- Muchas veces revisamos los votos de la pareja para juzgarlos sobre que han incumplido.
- El llamado es a una autoevaluación personal, no de la otra persona. No puedes sacar la paja del ojo del otro, sin antes sacarte la que tienes en el tuyo.
Del 5:38-42 – No busques venganza, se compasivo
- Jesús nos reta a un cambio de perspectiva.
- En vez de buscar vengarnos. Dar ojo por ojo y diente por diente, Él nos aconseja a colocar la otra mejilla si recibes algo malo de la otra persona.
- Y si quieren pelear por cosas, dejarle que se lleven las cosas y más.
- Y si te obligan a hacer otras cosas por un tiempo, hazlo por más. Y con eso le ayudas a alivianar sus cargas con compasión.
- Y si te piden, dáselas. Y si quieren tomar prestado, no se las rehúses.
- Poniendo esto en perspectivas del proceso de divorcio:
- Muchas veces por nuestra angustia, frustración, decepciones nos sentimos traicionados y comenzamos buscar maneras de vengarnos con nuestras parejas.
- Es muy fácil caer, en el ojo por ojo y en el diente por diente.
- Es muy fácil comenzar a pelear por cosas materiales. No lo hagas, deja que se lleve las cosas que crea necesarias.
- Todo se vuelve urgente por hacer. Si son urgentes para esa persona hazlas, y continua haciendo más.
- Y en cuestiones financieras, muchas veces se comienzan discusiones innecesarias, y en el afán no todo sale como esperamos. Deja todo en las manos de Dios, así signifique menos dinero para ti. Y si necesita algo, no se las niegues.
- Lo que nos ensena Jesús es a ser compasivos aun en los conflictos y en situaciones que uno se siente agredido y es fácil caer en buscar vengarnos. Esto solo se logra cuando estamos en la Paz del Señor.
Del 5:43-48 Verdaderamente ama a tu enemigo, a tu pareja
- Jesús nos vuelve a retar con un cambio de perspectiva.
- En vez de aborrecer a tu enemigo, debemos amarlos. Debemos bendecir a los que nos maldicen. Debemos hacer el bien a los que nos aborrecen, orar por los que nos ultrajan y persiguen.
- Solo así podemos dar testimonio de ser verdaderos hijos de Dios. Es bonita la analogía de que Dios hace que el sol alumbre y la lluvia caiga a todas las personas.
- Nos recuerda que el reto para nosotros no estar en amar a los que ya nos aman, si no en amar a los no nos aman. Al igual que solo saludar a nuestros hermanos, si no a todas las personas.
- Nos hace un llamado a buscar la perfección que Dios nos ha puesto de ejemplo.
- Poniendo esto en perspectiva del proceso de divorcio:
- De repente la otra persona se vuelve nuestro enemigo.
- Aun en este proceso, debemos amar a ese enemigo.
- Asegurémonos que ese amor sea sincero. Que ese si sea un sí.
- Solo así podemos dar testimonio del carácter de perfección que busca Dios en sus hijos.
Es una bonita reflexión ya que muchos nos preguntamos, vale de verdad la pena? Mas sin embargo, si miramos los consejos de Jesús, con esta perspectiva nos pone un camino de renovación de nuestro carácter Cristiano, que es al final es lo que todos nosotros buscamos – Ser más como El.
