Filipenses 2 hace un llamado a que nosotros tengamos un sentir que hubo también en Cristo Jesús:
- No estimo el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse:
- Sino que se despojo a si mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres
- Y estando en la condición de hombre, se humillo a si mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz
- Por lo cual Dios también le exalto hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre
- Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra
- Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre
Enseñanza:
- Jesús fue obediente a su propósito y a pesar que nosotros lo negamos, el aun así se humillo y fue fiel a ese propósito.
- El no demando que todos lo veneraran, lo respetaran o lo amaran por ser el hijo de Dios.
- Muchas veces nos creemos más que otras personas o que tenemos títulos especiales hasta en la casa, y por ende esperamos que todo el mundo nos trate de la mejor manera, nos respete y nos ame.
- Jesús sabia que todos tenemos un carácter ya formado, y que necesita ser moldeado. Miro a todos con compasión y amor, sin importar como le trataran.
- Y dejo atrás todos sus derechos y se dispuso a servir a la gente sin esperar nada a cambio.
- Es decir que en todo momento a pesar del nivel de autoridad, el era siervo de todos nosotros
- Muchas veces vemos a nuestros hijos, hermanos u otras personas pasando trabajo, al creernos la autoridad, sencillamente damos ordenes y no ayudamos o les servimos. El ejemplo que demos, es la mejor manera de fomentar estos valores.
- Cada uno de nosotros tenemos un propósito que servir, y debemos ser leal a ese propósito en todo momento y con toda persona.
- Nuestro propósito, nuestro rol, el que nos da Dios, mucha veces nos pone en situaciones difíciles. Y muchas veces a la desesperación del dolor y de algo bastante vergonzoso, buscamos renunciar a ellas. Debemos seguir humillándonos para cumplir nuestro propósito sin importar las consecuencias, en el caso de Jesús llego hasta la muerte. Lo que haga la otra persona no debe ser excusa de nuestro propósito.
- Nuestro objetivo es la salvación, y cumplir nuestro propósito a pesar de todo lo malo que nos pueda sobrevenir es parte del plan de Dios
- Nuestro propósito es dar testimonio de Jesús para que todos crean en El, y doblen rodillas con nosotros
- Y todos logren no solo oír sino ver a Jesucristo, como El / Nuestro Señor
