Las Amarguras nos Matan 

La historia de la Reina Ester, Mardoqueo y Aman tiene mucha enseñanza. 

Muchas veces nos llenamos de amarguras: 

  • Culpamos a alguien por lo que nos esta pasando, porque piensan de manera diferente a nosotros o porque aun no creen 
  • Nos volvemos prejuiciosos contra esa persona, y nos molesta su presencia 
  • Nos creemos más,  por el nivel de autoridad que tenemos tanto en casa como en la iglesia o sencillamente por el conocimiento de la palabra 
  • Comenzamos a crearle mala fama contra a la persona 
  • Creamos situaciones innecesarias, actuamos y tratamos mal a la persona 
  • Todo esto finalmente termina afectándonos, devolviéndose a nosotros, a nuestras familias, y muchas veces nos termina afectando a tal punto que nos mata espiritualmente y maldice nuestra descendencia  

Para nosotros los Cristianos, debemos tratar en todo tiempo ser testimonio de Jesús y del Espíritu Santo que llevamos en nuestros corazones. Nadie es perfecto luego esto es difícil.  

Ante esto, solo nos queda pedirle al Padre: 

  • Que nos revele que causa tanta irritación 
  • Que nos quite tal amargura y que no obremos mal 
  • Que nos ayude a perdonar a las personas que nos traen tal aflicción y sobre todo pedir perdón 
  • Que nos permita amar a esa persona, independiente de lo que nos irrita – ama a tu prójimo como a ti mismo, incluyendo a tus enemigos 
  • Que nos permita ver lo bueno de ella, no los defectos, para poder hacer uso adecuado de los dones que Dios le ha dado a ella y podamos construir una relación solida 
  • Que nos permita ser empáticos y compasivos ante las aflicciones de esa persona, que nos permita ser herramienta que nos ayude a levantar a esa persona  

De esta manera como dijo Pablo: 

  • Aquellos a quienes nunca les fue anunciada, acerca de el, verán; y los que nunca han oído de el, entenderán.  
, , ,

Una respuesta a “Las Amarguras nos Matan ”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde The Miracle Maker’s Blog

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo