Introducción
Llevo algo más de 7 años en el Cristianismo, y más o menos 5 años de haber aceptado a Cristo y de bautizarme en agua. Mas sin embargo, solo hasta el año pasado pude vivir realmente lo que es una relación verdadera con Dios, Jesús y con el Espíritu Santo. No llegue a este momento por mis propias fuerzas, Dios me trajo a sus pies al hacerme pasar por mi desierto.
Hasta hace más o menos 2 años, estuve participando en el grupo de media de la congregación, ayudando con las proyecciones y transmisiones del servicio, alabanzas, versículos y enseñanzas que el Pastor predicaba. Dure también más o menos 2 años desempeñándome ahí.
Verán, yo escuchaba por medio de los Pastores, mi exesposa u otras personas acerca de la importancia de servir, y hacerlo con excelencia.
«Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.» Colosenses 3:23-24 RVR1960
Escuchaba acerca de predicas sobre los diferentes ministerios de una congregación. Yo soy bueno con computadores luego en mi lógica, yo podría ser de mucha ayuda. Yo quería ser reconocido de que estaba ayudando en la congregación. Pienso que es algo que muchos Cristianos nuevos sentimos al empezar a participar en una congregación.
«Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.» 1 Corintios 12:4-6 RVR1960
Tuve un llamado para participar en este grupo de media? No realmente. Luego esto quiero compartirlo contigo para que no cometas mis mismos errores. Este blog también está escrito para que los Pastores tengan en cuenta algunas cosas que Dios me regalo a través de la palabra sobre el servicio, los quehaceres y los ministerios.
Del Quehacer al Ministerio
Debemos aprender a escucharle sobre lo que realmente Él quiere para nosotros. No confundamos la ayuda con el servicio, no confundamos el quehacer con el ministerio, no permitamos que el querer ayudar nos distraigan con cosas que interrumpan nuestro crecimiento.
«Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. El que tiene oídos para oír, oiga.» S. Mateo 13:2-9 RVR1960
La semilla ya está en nosotros, pero para que esta semilla crezca debemos echarle el agua y nutrientes y antes que nada, debemos preparar pacientemente, sin afanes, el terreno para que una vez crezca el peso del tallo, las hojas y los frutos no lo hagan caerse. Ese terreno es nuestro carácter y para ello hay que tener un corazón limpio conforme a Él, agradecido y dispuesto, con Fe.
«Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada.» Hebreos 6:7-8 RVR1960
En mi caso, fue hasta que el Señor me saco del ministerio de media para estar en el templo, que comencé a escuchar espiritualmente lo que Dios quería de mí. Hoy doy gracias a Dios por esa dirección, porque me conecto con mi verdadero ministerio, el cual es donde verdaderamente le sirvo a Él, y a su pueblo.
«Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo» Efesios 4:11-12 RVR1960
A diferencia de muchos que pasaban al frente en el templo, a mí El Señor me comenzó a hablar directo en el corazón, desde donde estaba ubicado y me comenzó a colocar a personas de la congregación a quien yo debería estar pendiente. Fue a través de esa semilla que el Señor plantó en mi corazón, que se comenzó a germinar este proyecto de «The Miracle Maker» y el cual me ha encaminado en el Ministerio que Dios tiene para mí.
“Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.” 1 Corintios 3:6-9 RVR1960
Al principio, yo no sabía lo que Dios quería de mí, yo solo sé que me dio una dirección y yo quería honrarle. Es a través de la oración, la reflexión y la escritura de estos blogs que Dios me permite absorber del agua y los nutrientes que dan vida. Es a través de su hijo Jesús, el agua viva y el pan de vida que los recibo. Estos blogs son solo la manera como Dios está haciendo crecer las raíces para cimentar las bases de lo que vendrá a ser el tronco, las ramas, las hojas y los frutos. Así haciéndonos aptos para el Ministerio que El tiene para mí y mi casa.
«Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz.» Colosenses 1:9-12 RVR1960
Somos una Marta o una María?
Es bueno hacernos esta pregunta: Somos una Marta o una María? Esta pregunta no es solo para nosotros los creyentes apenas empezando, también aplica para los Pastores y Líderes de Ministerios. Es una buena pregunta para evaluar si la oveja esta lista para ser asignadas tareas o participar en actividades. De esa manera evitar que sean quehaceres, que distraigan a la oveja de escuchar a su Buen Pastor.
Esto lo podemos ver en estos versículos de Marta y María:
«Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.» S. Lucas 10:38-42 RVR1960
Al igual que Marta, yo quería “servir” a Jesús. Pero realmente, la media se convirtió en un quehacer para mí, me afanaba y me turbaba muchas veces al ver que las cosas no estaban funcionando y mientras estaba tratando de resolverlo, estaba completamente distraído de la palabra que compartía el Pastor. Luego yo no estaba sirviendo, y aunque estaba ayudando, no me estaba ayudando porque me estaba distrayendo de lo que verdaderamente Dios quería para mí.
«Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.» S. Mateo 7:24-27 RVR1960
Yo era un bebe espiritual. Estaba ocupado con los quehaceres de la congregación que me perdía del alimento que Dios quería darme durante la alabanza, la predica, la enseñanza y la oración; las cuales yo necesitaba. Mi relación con Dios no estaba bien fundamentada, yo no estaba recibiendo suficiente alimento, luego no estaba creciendo, ni mucho menos cimentándome en buen terreno.
Cuando Jesús le dice a Marta que él no le quitaría eso a María, ya que ella había escogido bien. María había escogido alimentarse de lo que Jesús tenía por compartir, para crecer. El corazón de María estaba ya siendo preparado y dispuesto para el servicio. Fue María la que lavo los pies de Jesús con su cabello y un perfume caro.
«Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.» S. Juan 12:3 RVR1960
Mas Marta había escogido lo que ella creía que Jesús esperaba de ella. La palabra dice mis pensamientos no son vuestros pensamientos. Lo claro es que Marta no estaba completamente preparada para el servicio, ya que como nos pasa a muchos de nosotros, nos disgusta si las otras personas no ayudan. La realidad es que el servicio a Dios, necesita un carácter fuerte y un cambio de aptitud porque si vamos a servir, es para servir a todos, hasta a nuestros hermanos de la congregación, sin acepción y sin esperar nada a cambio. Para servir, debe ser suficiente, el simple motivo de honrar a nuestro Padre y a Jesús quien nos dio el ejemplo para ayudar a liberar a los oprimidos y los que le necesitan. Esto incluye dentro y afuera de la congregación. No solo a los que nos aman y a los que amamos.
«no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ese recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.» Efesios 6:6-8 RVR1960
Ahora somos una Marta haciendo quehaceres o una María aprendiendo de él y preparándonos para el servicio? La realidad es que podemos ser las dos, pero hay que ser honestos con nosotros mismos sobre en qué nivel de madurez estamos para poder hacerlo con excelencia. Debemos ser conscientes de que lo que hagamos al servicio de Dios, lo que hagan los otros no nos debe quitar la paz o crear conflictos. Todo tiene su tiempo dice la palabra. Es claro que el firme carácter y la convicción sobre que es verdaderamente importante en la obra del servicio debe estar ahí. No queremos terminar siendo un Judas Iscariote, quien no entendió lo que verdaderamente era el servicio a Dios y lo termino intercambiando por unas monedas.
«Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar: ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres? Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.» S. Juan 12:4-6 RVR1960
Toda Casa tiene Quehaceres y Ministerios
Hay varios conceptos importantes que hay que tener en cuenta, la Iglesia de Dios somos todos lo que en el creemos y los que están aún por aceptar a Jesús como El Camino. La congregación es un grupo con quienes, y en donde, nos congregamos creyentes y personas que tenemos grandes necesidades porque somos pobres de espíritu. En una congregación estamos personas con diferentes niveles de madurez Cristiana a pesar del tiempo en el que llevemos participando en la congregación. No podemos asumir que todos estamos al mismo nivel de madurez en nuestra relación con Dios, ni en conocer a Jesús, el Espíritu Santo, ni mucho menos a Dios.
«Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.» Hebreos 5:12-14 RVR1960
Para entender lo que son quehaceres y ministerios, comencemos con algo familiar en nuestras propias casas. En nuestras casas hay quehaceres para mantenerla limpia, ordenada y apta para vivir bien, tranquilamente, y para recibir visitas en dado caso que llegasen. Lo ideal es que en toda casa, los miembros de esa casa participen en las labores necesarias para que la carga no le quede solo a una persona. Acá la aptitud, la disposición con la que lo hacemos es importante y esto viene de Dios. En mi caso, a mí no me gusta que me obliguen, luego no me gusta obligar a las personas a hacer las cosas, para mí la necesidad de ayudar debe nacer desde el corazón, por el liderazgo que conocemos.
“No es que pensemos que estamos capacitados para hacer algo por nuestra propia cuenta. Nuestra aptitud proviene de Dios. Él nos capacitó para que seamos ministros de su nuevo pacto. Este no es un pacto de leyes escritas, sino del Espíritu. El antiguo pacto escrito termina en muerte; pero, de acuerdo con el nuevo pacto, el Espíritu da vida.” 2 Corintios 3:5-6 NTV
Ahora si consideramos la congregación como nuestra Casa espiritual, los miembros deberían asegurarse de mantenerla limpia, ordenada, y listas también para visitantes. Aunque los Ministerios parecieran ser quehaceres, la realidad es que tienen una responsabilidad mucho más grande por el gran impacto que tienen en las personas. En nuestra casa, no asignamos las finanzas a nuestros hijos pequeños, o el hacer mercado, el conducir el carro u otras funciones ya que se necesita un nivel de madurez y una disposición mucho mayor antes de entregarle y confiarle las llaves por completo a nuestros hijos. En la Casa espiritual es igual, esos Ministerios requieren un nivel de madurez mucho mayor, un nivel de compromiso y disposición mucho mayor. Los padres, y en el caso espiritual, El Padre y Los Pastores deben ser sabios, liderar con ejemplo y sobre todo como usar los quehaceres para enseñar, instruir y preparar y como asignar los ministerios a los hijos espirituales, a las ovejas en el tiempo de Dios.
“Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad. Proverbios 11:14 RVR1960
El Buen Pastor Sabe Preparar Para Ministerios
En la vida terrenal de Jesús y sus discípulos, hubieron muchos momentos cruciales. Yo particularmente los divido antes y después de la Crucifixión. Antes de la Crucifixión podemos ver como Jesús estaba enfocado en enseñarle a sus discípulos, en labores de campo dando ejemplo.
«Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día.» S. Marcos 9:31 RVR1960
Él les asignaba quehaceres que no intervenían con esos periodos de aprendizaje en donde el predicaba no solo a ellos, sino también los que le buscaban. Vemos también espacios donde todos se sentaban en la mesa y el instruía o reflexionaba conjuntamente con sus discípulos acerca de lo que había pasado durante el día.
«Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos.» S. Mateo 11:1 RVR1960
Podemos decir que reflexionaba sobre esos quehaceres que les iba asignando, y los cuales tenían un propósito de aprendizaje. Me trae el recuerdo de Sensey Miyagi de Karate Kid, enseñándole Karate al muchacho mientras lo ponía a pintar cercas, o a brillar sus carros antiguos. Todos estos quehaceres tenían un propósito mayor sobre los movimientos que el muchacho debía aprender para dominar las técnicas del Karate. Lo mismo hacia Jesus con sus discipulos, las tareas que les ponía les iba enseñando lo que necesitarían para su ministerio.
“Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis. No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido; mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.”
S. Juan 13:15-18 RVR1960
Luego en las congregaciones, los Pastores deben crear esos espacios en donde se asignan quehaceres con el objetivo de formar el carácter en nosotros para los ministerios. Al mismo tiempo deben ser sabios sobre como asignarlas para que no interrumpan el crecimiento espiritual de cada una de nosotros, las ovejas. En otras palabras permitir el tiempo para que nosotros podamos familiarizarnos con la voz de nuestro buen Pastor, Jesús. También permitir el tiempo suficiente para que nosotros mismos desarrollemos esas habilidades y esa relación con Dios, Hijo y con El Espíritu Santo.
No se trata de crear miles de actividades para mantener a todos en la congregación juntos todo el tiempo, ocupándose en muchas cosas que en muchos casos terminan siendo más de entretenimiento comunitario, y puede ser contraproducente para el crecimiento espiritual individual y familiar. De lo contrario estaríamos creando una dependencia con la congregación y por las cosas que se nos dan, mas no crea esa dependencia a Dios, El Hijo y El Espiritu Santo.
“Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló Dios el Padre.” S. Juan 6:26-27 RVR1960
Los quehaceres deberían desarrollar un carácter capaz de pararnos solos cuando sea el momento de levantar un ministerio y enfrentarnos al mundo.
Empezando El Ministerio
Si analizamos a más detalle, la verdadera labor ministerial de los apóstoles y discípulos comenzó realmente hasta después de la Crucifixión, cuando Jesús le entregó las «llaves» por completo para que fueran a hacer discípulos, a compartir el evangelio por todo el mundo.
“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” S. Mateo 28:18-20 RVR1960
Antes de la Crucifixión y mientras estaban con El, ellos se sentían confiados porque tenían una idea errada de quién era Jesús. Yo lo comparo con casi de un Superman, y en cierta manera era relativamente fácil decir yo muero por ti, porque de alguna manera pensaban que Jesús como era Hijo de Dios, podía defenderles (espada) y nada les iba a pasar. Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, y mis caminos no vuestros caminos.
“No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.”S. Mateo 10:34 RVR1960
La llamada a despertarse fue cuando vieron a Jesús ser capturado, humillado y posteriormente crucificado. Fue ahí que sintieron miedo, porque sus expectativas no eran lo que ellos esperaban.
“Entonces Jesús les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas. Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré. Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Pedro le dijo: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.” S. Mateo 26:31, 33-35 RVR1960
Tuvo que Jesús aparecérseles después de la Crucifixión y mostrarle las llagas y heridas para que le creyeran. Fue ahí cuando los apóstoles verdaderamente entendieron el plan de Dios y el Ministerio para el cual estaban siendo preparados. Es ahí cuando su fe fue reavivada, y cuando en realidad recibieron ese llamado o mandato de Jesús: Id y haced discípulos. Y fue acá donde se nos dio al Espíritu Santo, lo que yo llamo el Siri interior, mi asistente personal para discernir apropiadamente, el cual nos guiara y nos consolara.
“Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.”
S. Juan 20:19-23 RVR1960
Donde Estaría Jesús en estos Momentos?
Me gustaría terminar haciendo estas preguntas pensando si Jesús estaría en su cuerpo humano en estos momentos:
- Como distribuiría El su tiempo? Cuales actividades estuviera El haciendo? Yo no he podido cuantificar esto a nivel de porcentajes. De lo poco que he leído y he podido aprender de Él, gran parte de su tiempo estaba hablando con El Padre, meditando, predicando y enseñando al pueblo, haciendo y preparando a sus discípulos.
“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.” S. Lucas 11:1 RVR1960
- Donde crees que El estaría en estos momentos, en una sinagoga, congregación o afuera? Su mayoría del tiempo la pasaba en campo llevando alimento a los necesitados. Iba con sus discipulos enseñando como hablarle en amor a estas personas, sanándolas y liberándolas sin acepcion. Como actuar ante situaciones difíciles de manejar con personas que no eran creyentes o que los insultaban.
“Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó. Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.” S. Mateo 4:23-25 RVR1960
- Como distribuiría el tiempo de sus discípulos? Cuales actividades, quehaceres, estuviera dándole a sus discípulos para crear ese carácter? Lo que es claro para mi es que el asignaba quehaceres que les ayudaba a crecer en Fe en El, para que estuvieran listos para servir.
“Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.” Filipenses 4:9 RVR1960
Los dejo con esta reflexión: Si Él vive verdaderamente en cada uno nosotros, nosotros deberíamos estar actuando de una manera muy diferente a como estamos actuando, y por ende debería sentirse como si El ya estuviera aquí. Luego el Servicio en Cristo no es nada fácil, solo una convicción plena nos puede hacer permanecer ahí.
Termino con la respuesta a todas estas preguntas:
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Filipenses 4:13 RVR1960
Dios por nosotros…
