La Compasion empieza por uno Mismo

Cuando las tribulaciones nos agobian es muy fácil caer en un círculo vicioso en el cual nos damos duro a nosotros mismos:

  • Comenzamos a buscar lo que hicimos mal
  • Posteriormente, sentimos culpa sobre todo si existen otras personas que dependen de nosotros, especialmente a los hombres cabeza de familia
  • Nos comparamos con otras personas, porque sentimos injusticia por lo que nos está pasando
  • Nuestra cabeza empieza a maquinar soluciones y salidas, sobre todos si nos sentimos intimidados y/o amenazamos, o que hemos defraudado a nuestras familias
  • Los hombres sobre todo comenzamos a pensar en la parte financiera y como vamos a poder sustentar a nuestras familias
  • Y en el afán, tomamos decisiones rápidas, guiados por las emociones de ansiedad, stress, frustración, e impotencia

Si esto lo estas viviendo, te quiero decir que no estás solo. Yo lo viví cuando comencé en este proceso de mejoramiento de mi Carácter en Cristo. En una de mis conversaciones con Dios, el Sr. me hablo y me dijo «Que haces aca?«, el cual relata del Profeta Elias quien temio por su vida ante la amenaza que venia de alguien poderoso.

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos.”
‭‭Proverbios‬ ‭3‬:‭5‬-‭8‬ ‭RVR1960‬‬

Recientemente hablando con un hermano en Cristo me contaba su historia actual, y las razones por las cuales estaba pensando devolverse a su país de origen. En sus palabras escuche también esta misma secuencia de eventos y sentimientos, las cuales me eran familiares a pesar de no ser la misma situación. Y entonces el Espíritu nos unió:

“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.”
‭‭Filipenses‬ ‭2‬:‭1‬-‭2‬ ‭RVR1960‬‬

  • Sentí su dolor porque comparando con otras personas, él ha sido responsable con su familia tanto acá como en su lugar de origen, y no entendía por qué Canadá no molestaba a otros que no trabajaban y vivían de la costilla de ella.
  • Sentí su dolor porque él ha sido buen esposo, padre, hijo y hasta hermano. Y se ha sacrificado porque ellos estén bien en todo momento.
  • Sentí su dolor porque él trabaja duro para ganarse un sueldo para sostener a su familia en Canadá y en su país de origen, más sin embargo pensaba en lo difícil que sería en su país de origen ganarse lo que se ganaba en Canadá.
  • Sentí su dolor porque con lo difícil que esta conseguir trabajo, él tuvo que renunciar al suyo, para planear su salida del país.
  • Sentí su dolor porque él tenía que pensar en vender las cosas que con gran sudor había conseguido en Canadá.
  • Sentí su dolor porque en su búsqueda de que había hecho malo, decía repetidamente «Yo sé que yo no he hecho nada malo».

“¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis, Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.”
‭‭1 Pedro‬ ‭3‬:‭13‬-‭14‬, ‭17‬ ‭RVR1960‬‬

Y gracias al Espíritu Santo, deseo decirte esto incluyendo a ti como lector:

  • No te des tan duro, yo siento una gran admiración por ti, porque a pesar de tus claras dificultades tú has logrado hacer algo que otros no hemos sido capaz de hacer aun. En el caso de este hermano, el logro formar y mantener una familia sólida con todas estas dificultades. Esto es algo que yo no he sido capaz de hacer. Y no es envidia, es admiración.

  • El Sr. en su misericordia nos muestra como los retos de unos son bendiciones para otros y viceversa. Y es ahí en este complemento que vemos la grandeza de la unidad del cuerpo en Cristo. Si entendemos nuestras fortalezas y debilidades, y las de nuestros hermanos espirituales, en unidad, esas debilidades se pueden disipar o reducir.

“Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a estos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.”
‭‭1 Corintios‬ ‭12‬:‭21‬-‭25‬ ‭RVR1960‬‬

  • Yo aún no he hecho nada por él, más sin embargo el sí ha hecho mucho por mí. El me mostro como es el vivir el Carácter en Cristo. Y a pesar que en mi lógica humana, no comparto algunas de sus decisiones tan rápidas, y a pesar que compartí algunos consejos de como yo procedería, sé que como hombre de Fe, Dios y el Espíritu Santo tomaran control, le traerán paz y sabrán guiarle mejor que yo. Porque solo Él sabe y entiende lo que el hermano y su familia tienen y desean en sus corazones.

Yo por ahora solo puedo orar por él, por ti y tu familia para que sientas compasión por ti, y puedas escuchar el silbo y ver lo grandioso que Dios tiene preparado para ti. No va a ser fácil solo recuerda Haz bien el Job (trabajo) y tendras Restauracion.

«Afliccion y angustia se han apoderado de mi, Mas tus mandamientos fueron mi delicia. Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y vivire.» Salmos 119:143-144 RVR1960

Dios contigo.

, , ,

Una respuesta a “La Compasion empieza por uno Mismo”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde The Miracle Maker’s Blog

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo