El día de ayer hablando con el querido Pastor que Dios me ha dado como hermano en Cristo, conversábamos mucho acerca del cuidado que hay que tener con el testimonio y con ser piedra de tropiezo para otras personas, creyentes y no creyentes.
A su vez conversamos acerca de la iglesia, de los falsos profetas, y de la manera como muchos hermanos caemos en la necesidad de buscar un título dentro de una congregación y comenzamos a complacer al Pastor de la congregación ante la necesidad de tener un rol importante dentro de la congregación.
A manera personal, yo he cometido muchos pero muchos errores en el caminar en Cristo, y de más que seguiré cometiendo errores porque yo no sé nada y de lo poco que se, no en todo puedo dar testimonio porque aún no lo he puesto en práctica.
Y la razón por la que he pasado por esto, ante mis ojos humanos me parecía injusticia Dios, pero ahora que Dios ha comenzado a guiarme y darme el alimento de vida diario que yo necesito, sé que esa injusticia era justamente lo que yo necesitaba.
La Injustica Justa.
Y aunque me aleje de mi congregación, el Señor sembró la semilla en mí, de que ante nada yo tenía que aprender de que Él era mi verdadero Pastor:
«Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.» Salmos 23 RVR1960
Y esta parte es importante, porque El Señor me retaba, como más voy a discernir entre el bien y el mal, como más voy a poder a identificar los falsos profetas, como más voy a poder reflexionar y aceptar lo que yo estoy haciendo mal, aprender de los errores cometo o inclusive pedir perdón por los errores que cometo y no me doy cuenta que los cometo. Pero sobre todo, como más voy aprender a renovar mi Carácter en Cristo si no sé cómo confiar en El en todo, buenos y malos tiempos.
Esta mañana el Sr. me regalo el Salmo 79 RVR1960, donde nos muestra como El Sr. muchas veces desencadena juicio sobre nosotros, no solo a nivel individual, sino también a nivel de grupos, familias, congregaciones y naciones enteras. En este caso, permitió la destrucción de Jerusalén.
«Oh Dios, vinieron las naciones a tu heredad; Han profanado tu santo templo; Redujeron a Jerusalén a escombros.» Salmos 79:1 RVR1960
Y aunque nos parezca injusto a nosotros de manera individual porque sentimos que nosotros si estamos caminando con El.
«Dieron los cuerpos de tus siervos por comida a las aves de los cielos, La carne de tus santos a las bestias de la tierra.» Salmos 79:2 RVR1960
«¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Estarás airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?» Salmos 79:5-6 RVR1960
La realidad es que otros dentro de ese esos grupos o sus generaciones en el cual el Sr nos colocó probablemente no estén o estaban caminando con El y seguimos siendo necios. Y desafortunadamente, o afortunadamente dependiendo de tu madurez, el Sr. es Justo y sabe lo que necesitamos. El necesita nuestro arrepentimiento, que le clamemos y esperemos pacientemente:
«No recuerdes contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados; Vengan pronto tus misericordias a encontrarnos, Porque estamos muy abatidos. Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre.» Salmos 79:8-9 RVR1960
Digo desafortunadamente, porque si aún no estamos maduros, firmes, pues lo vamos a ver de manera injusta ya que lo miramos bajo una perspectiva individual y no estamos realmente reconociendo nuestras faltas. Y nos sentimos tan maduros y firmes, pues no reconocemos lo que Dios quiere de nosotros, y nuestro deber con los hermanos, las de las personas que hacen parte de nuestro pueblo, incluyendo a los que aún no se han convertido. A manera individual, pues vamos a querer que el Sr. se vengue contra quien sea que nosotros creamos que cometen injusticias contra nosotros.
«Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos que fue derramada. Llegue delante de ti el gemido de los presos;
Conforme a la grandeza de tu brazo preserva a los sentenciados a muerte, Y devuelve a nuestros vecinos en su seno siete tantos De su infamia, con que te han deshonrado, oh Jehová.» Salmos 79:10-12 RVR1960
O muchas veces a nivel individual, nos alejamos de ese pueblo. Esto último es frecuentemente necesario, si reconocemos que no estamos firmes aun y necesitamos renovar nuestro carácter.
Más El Sr. nos pide que como Cristianos firmes, debemos ser lideres y debemos soportar el sufrimiento con todos, con el grupo en el que nos asignó. Y por ende nuestro deber es ayudar a sacar a ese pueblo en Él que nos ha colocado del dominio de nuestro enemigo y encaminarlos a la promesa que Él tiene para nosotros.
Aunque no somos pastores de congregación, debemos actuar como Moisés. Si lo miramos así, entonces estamos siendo afortunados de que El Sr. tiene la confianza que Él nos ha dado las herramientas apropiadas para hacerlo, y para permanecer ahí a pesar del sufrimiento por el cual estemos pasando.
Al final no fue eso lo que Jesús hizo por nosotros? El no abandonó a nadie. Ante los ojos de Dios y de Jesús, es La Justa Injusticia, el regalo que nos dio por gracia y por su misericordia de perdonar nuestros pecados.
Esta parte debería ser el punto máximo de un Cristiano, el poder aceptar nuestro proposito sea el que sea, por que Dios es Justo y aunque nos parezca injusto, debemos confiar que los planes del Sr. son perfectos y nosotros somos instrumentos. Esto no es de titulos, es de propositos los cuales son asignados solo por Dios en tu platica privada con El.
Dios contigo.

Una respuesta a “La Injusticia Justa a La Justa Injusticia”
[…] que no entendemos pero debemos confiar que tienen un propósito mayor a nuestro entendimiento, son justa injusticias. Lo que debemos hacer es mantenernos fiel a […]