Hace un tiempo mi exesposa me regalo mi primera Biblia Cristiana, en la portada de esta Biblia estaba inscrito un versículo que me cautivo desde el principio: «Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.» Salmos 119:105 RVR1960
Toco un elemento importante de un lema que me ha acompañado desde que salí de la universidad: «El camino al frente es incierto pero gratificante». Este versículo agregaba un elemento que no tenía presente, como iba a caminar yo en lo oscuro? Una lampara suena como muy buena idea.
Para una labor de la Iglesia donde yo acepte ser Cristiano y me bautice en agua, mi hijo mayor quien tiene un talento especial para el dibujo, creo la imagen representativa del mar rojo abriéndose, y en medio de ese mar, se abría un camino el cual estaba iluminado por un «Sol» que se encontraba al final de ese camino. Al principio de ese camino estaba un dibujo de un «Moises» de espalda con su vara.
Esa imagen es un preámbulo a lo que Dios me regalo a través S. Mateo 5:1-16 RVR1960 en donde Jesús predico el Sermón del Monte, y el cual lo divido en cada versículo en diferentes secciones de este escrito para compartirlo contigo.
La Lumbrera
Cabe resaltar que este escrito es para toda aquella persona que se siente perdido, en algo incierto, en algo que aún no entiende y que no sabe que esperar, ni mucho menos como salir.
Aun estando en nuestra condición Cristiana, muchas veces no entendemos porque nos sentimos como nos sentimos a pesar que ya decidimos dar el paso de fe, «aceptamos» que hay un Dios, «aceptamos» a Jesús. Coloco ese aceptamos en comillas porque esa aceptación puede que no sea completamente genuina porque no entendemos aun lo que ello significa y conlleva. La razón es porque a veces nos dejamos llevar por lo que otros hacen o dicen, y sentimos la necesidad de pertenecer a un grupo por no sentirnos solos, y por no ser rechazados.
Muchas veces hablamos de Dios, el Hijo (Jesús) y del «Espíritu Santo» pero no hemos experimentado lo que es una verdadera relación con El, luego no sabemos o conocemos lo que verdaderamente significa.
Yo fui una de estas personas que logre experimentar esa relación con Dios, El Hijo y El Espíritu Santo después de más de 5 años de ser Cristianos.
Probablemente todos los que están leyendo han escuchado la definición de la Fe: «Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.» Hebreos 11:1 RVR1960
Caben las preguntas: Que es lo que se espera con tanta certeza? Que me puede dar tanta convicción de algo que no veo?
Como estamos hablando de camino, cual es el mapa y cuáles son las direcciones poder llegar con certeza? Y a donde debemos llegar?
Resolver estas preguntas nos regala esa luz para el camino.
No Somos Los Únicos Buscando Direcciones
«Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.» S. Mateo 5:1 RVR1960
Para comenzar había una gran multitud. Este primer versículo de Mateo 5, nos enfatiza que nosotros no somos los únicos en sentirnos como nos sentimos, y los cuales estamos buscando El Camino y Las direcciones.
Antes de continuar también es importante entender que tenemos que tener un cambio de perspectiva, no tomar la perspectiva nuestra si no la de Dios. Luego lo que tenemos pensado que es el camino o que es nuestro camino, ese lo más probable que no lo es:
«Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.» Isaías 55:8-9 RVR1960
El Camino
Cual Camino? «Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.» S. Juan 14:6 RVR1960
Luego antes de seguir, debemos hacer un alto y preguntarnos si de verdad queremos conocer más de ese Camino, si de verdad estamos considerando en aceptar a Jesús como alguien sabio a quien conocer e ir por revelación sobre cómo es ese camino y que debemos esperar.
Lo más seguro, es que cada uno de estos pasos, nosotros lo hemos vivido o lo estamos viviendo actualmente. Si no lo estamos viviendo, bueno preparémonos porque en algún momento lo tendremos que pasar, y si no los has pasado. Yo me preguntaría, estamos verdaderamente en El Camino?
Luego usa estas direcciones para entender en donde estas ubicado en El Camino que nos ha trazado El.
Las Direcciones y Que Debemos Esperar
Jesús en ese sermón del Monte hace muchísimos años nos revelo las respectivas direcciones a seguir, y lo más bonito de todo es que en cada paso nos da la certeza de lo que hemos de recibir por alcanzar esa meta.
Dirección #1
«Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.» S. Mateo 5:3 RVR1960
Lo primero es aceptar que somos pobres de espíritu. Y si tú, también a pesar de todas las riquezas financieras que crees tener, eres pobre de algo más valioso, y ese es tu espíritu.
Si ya aceptaste esto, bueno recibe ese regalo que Él te da, el reino de los cielos es tuyo. Este punto es importante porque a partir de ahora debemos hacer un esfuerzo de poner nuestros ojos en Los Cielos que es donde esta Dios y Jesús están.
Dirección #2
«Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.» S. Mateo 5:4 RVR1960
Lo segundo, saca todo lo que tengas en el corazón llora por lo que te angustia, por lo que te preocupa. Nadie te va a juzgar si lloras, lo que si vas a recibir es un nuevo regalo que es su consolación.
Este fue un punto complejo para mí: Yo era un llorón cuando pequeño, lloraba por todo pero me criaron con que los hombres no lloran. En muchas culturas nos crían a los hombres creyendo que el llorar es debilidad y que los hombres debemos ser fuertes. Luego en mi caso, mi consolación era tragarme las lágrimas y seguir adelante. Posteriormente toda esa carga no la pude llevar más y recibí mi consolación, a través de un ángel que puso Dios en mi camino. Aunque debemos entender que esa consolación que recibimos de parte de personas es algo temporal, el verdadero consolador es el «Espíritu Santo».
«Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.» S. Juan 14:26 RVR1960
Luego alcanzar esta meta significa que ya tenemos al menos nuestro primer encuentro cercano con el Espíritu Santo. Algo para muchos de nosotros desconocido y misterioso. Muchos hablan de El pero pocos lo hemos experimentado.
Ya para este punto de nuestro camino, nuestra Fe se ha elevado a tal punto que hemos logrado vivir ya lo que Jesús nos dice:
«Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas» S. Mateo 11:28-29 RVR1960
Dirección #3
«Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.» S. Mateo 5:5 RVR1960
Lo tercero, es ser manso, ahora probablemente algunos hemos nacido con mansedumbre, otros no. Lo importante de esta meta es que Su Espíritu ahora vive en nosotros.
Como sabemos? Porque los frutos del Espíritu:
«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.» Gálatas 5:22-23 RVR1960
En este punto debemos sentir algunos cambios sorpresivos. En mi caso, yo me desconocí de lo que Dios pudo hacer en mí, me dio paciencia, me enseñó a hablarle con amor pero con templanza a personas que necesitaban escuchar de su palabra, a cualquier hora, aun en la madrugada.
Fue acá en este punto donde yo verdaderamente sentí que nací de nuevo:
«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.» 2 Corintios 5:17 RVR1960
Y ya en este punto, estamos listos para recibir la tierra por heredad, para que la cosechemos y para que la administremos justamente.
Dirección #4
«Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.» S. Mateo 5:6 RVR1960
La cuarta dirección, es tener hambre y sed de justicia. Para este punto ya conocemos a Jesús, lo que él puede hacer en nosotros, hemos experimentado una relación íntima con Su Espíritu Santo, y le vemos intercediendo por nosotros de manera justa.
«Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.» S. Juan 6:35 RVR1960
Mas sin embargo, acá debemos experimentar un cambio aún más grande en nuestro carácter, en donde tenemos hambre y sed de Él.
En este punto deberíamos querer saber más de lo que Él tiene para revelarnos a través de su Espíritu y a través de la palabra. Y deberíamos ser saciados con su respuestas sorprendentes y maravillosas.
Dirección #5
«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.» S. Mateo 5:7 RVR1960
La quinta dirección, es ser misericordioso. Lo importante acá es que debe ser una misericordia genuina que nace del espíritu y de nuestra fe.
Nuestras acciones / obras deberían nacer del mismo espíritu que nos mueve a ser agradecidos por lo que hemos recibido. Dándole siempre la gloria a Dios por todo. En este punto no debemos tener duda de que seremos salvos, por medio de nuestra fe y por gracia.
«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.» Efesios 2:8-10 RVR1960
Acá en este punto debemos entender y sentir la necesidad de vivir esta frase porque tenemos un corazón agradecido:
«Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.» Filipenses 1:21 RVR1960
En este punto del camino, lo más probable es que nuestro verdadero ministerio se nos sea revelado. Digo verdadero porque el hacer labores generales de ayuda en la congregación es sencillamente mantener nuestra casa en orden. El ministerio que Dios tiene para cada uno de nosotros debería ser mucho mayor y debería fundamentarse en nuestras debilidades, para la gloria de Dios.
Dirección #6
«Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.» S. Mateo 5:8 RVR1960
En este punto hemos pasado por un gran desierto en donde hemos sido tentados muchas veces, más aún hemos logrado un gran dominio propio, no es perfecto pero por lo menos sabemos a quién ir por fortaleza:
«Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.» 1 Pedro 5:8-10 RVR1960
Esto es importante ya que somos llamados a ser sal de la tierra, lo que significa es que nuestro testimonio es muy importante para ser privilegiados de ser usados como instrumentos de Dios. Si nuestro testimonio es malo, ya no sirve de mucho ya que será rechazada por los hombres.
«Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.» S. Mateo 5:13 RVR1960
El sexto punto es: Ser limpio de corazón. Es importante resaltar lo que significa limpio de corazón, a pesar de que Dios es misericordioso, y no somos libres de pecado, nosotros no debemos pecar a sabiendas que Dios es misericordioso y nos perdona. Ya ahí no hay un corazón limpio. Esto es extremadamente importante porque si nuestro corazón no es limpio es mejor no servir y hacerse a un lado.
Luego debemos asegurarnos que lo que decimos por boca de que creemos en Dios, y creemos en Jesús lo llevemos verdaderamente en nuestros corazones. Esta es una de las razones por la cual decidí escribir este blog, porque yo no le entendía así y no lo vivía así. El reconocer a Cristo debe estar en el corazón porque:
«Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.» Gálatas 2:20-21 RVR1960
La promesa para los que somos limpio de corazón, es que veremos a Dios. No podemos burlar a Dios, podemos decir que creemos, pero El al final conoce nuestros corazones.
«Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.» S. Lucas 16:15 RVR1960
Dirección #7
«Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.» S. Mateo 5:9 RVR1960
La séptima dirección: es ser pacificadores. Hemos sido llamado a la reconciliación con Dios por medio de la muerte de Cristo. Recordemos el versículo:
«Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.» Gálatas 2:20-21 RVR1960
Es importante que Cristo verdaderamente viva en nosotros, porque cuando nos presentemos al Padre él va a reconciliar todo lo que somos en relación con su Hijo, y si el ve a su Hijo que vive en nosotros, seremos llamados verdaderamente hijos de Dios.
Por tanto nuestro rol como pacificadores es mantener la unidad del cuerpo de Cristo, el cual es su Iglesia, no de una congregación, es de su Iglesia completa, del cual es cabeza. Quienes son su iglesia, solo los que nos congregamos? No, somos todos los escogidos y dados a Él por el Padre.
Luego nuestra labor es trabajar por llevar la paz a los corazones de las personas que aún no han sido alcanzados. No es la paz de guerra, es la paz que sobrepasa todo entendimiento, que nos libra de nuestras cadenas y que nos regocija en nuestras debilidades.
«Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.» Filipenses 4:4-7 RVR1960
Dirección #8
«Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.» S. Mateo 5:10 RVR1960
«Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.» S. Mateo 5:11 RVR1960
La siguiente dirección, no es tan agradable, si hemos llegado este punto estamos por el buen camino, y nuestro carácter en Cristo es tan sólido que aun así padezcamos persecuciones, nos vituperen o nos deseen el mal, debemos estar firme en por qué tenemos la convicción de que hemos ganado el reino de los cielos, es una promesa que no se ve a simple vista, porque es espiritual y solo llegaremos ahí por Fe.
«Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.» S. Mateo 5:12 RVR1960
Luego a donde vamos y donde debemos mantener nuestra mirada? En el destino, y cuál es ese destino? Los cielos.
«Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.» Colosenses 3:1-2 RVR1960
Abro una paréntesis acá en relación con la justicia y del reino de los cielos, ya que no se trata de sabernos la palabra de memoria y usarla para oprimir, tratar o juzgar injustamente a las personas que tienen retos, aflicciones, enfermas:
«Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.» S. Mateo 5:20 RVR1960
Cuando Cristo vive en nosotros, el mostro su amor incondicional ante los pobres de espíritu, los enfermos y pecadores, sin acepción de personas y sin ser selectivos solo a las personas que nos aman.
La Luz somos Nosotros
No pienses que has terminado ahí no más, Jesús nos hace un gran llamado a ser Luz:
«Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.» S. Mateo 5:14-16 RVR1960
Ahora somos portadores de la palabra y como tal somos Lampara a los pies, y lumbrera al camino de alguien que lo necesita.
«Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.» S. Mateo 28:18-20 RVR1960
Dios por nosotros…

Una respuesta a “Lumbrera a mi Camino”
Hermosa reflexión, insisto. Debes escribir un libro y gracias. Un fuerte abrazo y que Dios continúe usando tu vida para bendecirnos.